lunes, 27 de abril de 2009



A la espera deja caer la doncella
sobre la cornisa su larga cabellera.
Con anhelo mira al cielo
deseando oirle un te quiero.
Más su corazón debe ser sincero
y acepta que él no le guarde tanto esmero,
porque cuando alza los ojos
solamente encuentra una estrella
y no se corresponde con ella,
si no con otra más bella.




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